jueves, 8 de diciembre de 2011

El masturbador de banderas quiere ver fuegos artificiales desde el Malecón de la Habana


La flotilla que provocadoramente partirá desde Miami hasta los límites de las aguas jurisdiccionales cubanas este viernes, liderada por Ramón Saúl Sánchez y su combo de alborotadores, con la anuencia del gobierno de los Estados Unidos, han buscado “aliados” dentro de Cuba que les sirvan de testigos a la lluvia de fuegos artificiales que pretenden lanzar desde altamar, en horas de la noche del viernes 9 de diciembre.
Lo interesante de estos espectadores a sueldo, es la calaña moral del agitador más entusiasta a congregarse en el Malecón habanero para dar vivas a los fuegos mercenarios. Orlando Luis Pardo Lazo, el bloguero preferido de Yoani Sánchez, su par más íntimo en la carrera de premios y mentiras, es quien convoca ferozmente desde las redes sociales –aunque ellos se lamentan todos los días de no disponer de esos medios- a través de un llamado etiquetado en Twitter que reza “todos pal malecón”, y que a su vez, les sirva de preámbulo al festival Poesía Sin Fin, evento que reúne a algunos elementos que evidentemente confunden arte con subversión.

Es toda una maquinaria muy bien montada desde Miami, donde han puesto precio a las consecuencias y ya hay algunos dispuestos a poner la cabeza en picota a cambio de algunas monedas, que nada mal caen en vísperas de Navidades.
¿Pero quién es este sujeto Pardo Lazo con derechos a convocar a cubanos contra cubanos? Un deleznable personaje que no tuvo reparos de masturbarse sobre la bandera cubana, en noviembre de 2008, mientras el pueblo de la isla se debatía ante los desastres climáticos provocados por los ciclones Ike y Gustav.
Un desclasado que no dudó en publicar, junto a las imágenes de su acción que “bato mi pene por mil y enésima vez (...). Semen sin sentido contra la bandera bucólica de Bonifacio Byrne o el trapo heroico de Poveda o el sudario de nylon tricolor de Ángel Escobar”.
Este es el instigador al enfrentamiento. Este tipejo es quien llama a su cohorte de seudopoetas a reunirse en el malecón habanero, para aplaudir la peor apostasía que ciudadano alguno pueda hacer en cualquier rincón del mundo.
No soy de los va todos los días sacando viejos ropajes de sus adversarios. Pero este “señor” no merece ni siquiera ser llamado cubano, por el ultraje que osó cometer contra la enseña que tanta sangre ha costado, al estilo de los marines yanquis que estuvieron a punto der ser linchados en el Parque Central de la Habana por mancillar la estatua del Héroe Nacional José Martí.
Y si Pardo Lazo es quien llama a batir palmas “mercenariamente”, entonces no habrá mucho de qué hablar de sus seguidores. Ya sabremos el sábado cuando las noticias corran, porque también en el malecón habanero, se reunirá el pueblo cubano, el de verdad, a ese que en Miami llaman “turbas”, pero que es el pueblo digno que no perdona a los mercenarios.